Oración: Siguiéndote

Oramos con las experiencias de ser elegidos, ser acompañados y ser llamados. Hoy, nos vuelves a llamar a cada uno de nosotros. Nos recuerdas tu alianza con nosotros y nos animas a seguirte.
Somos llamados a encontrar nuestro camino. Para seguirlo necesitamos estar atentos, a ver quién nos necesita. Mirar. Escuchar. Atender con las entrañas.

Yo, el Señor, te he llamado con justicia,
te he tomado de la mano,
te he formado,
y te he hecho alianza de un pueblo,
luz de las naciones.                      Is. 42, 6.


Oración: Evangelii Gaudium, servir en las fronteras

Podemos entender una frontera, como un lugar donde hay dificultad para la extensión del Reino de Dios. En la Exhortación del Papa Francisco, hay una llamada ilusionante y llena de afecto a que nos dejemos inundar por la Alegría del Evangelio, y a que llevemos esa Luz, ese Tesoro, a todas las periferias de este mundo.

“Hoy, en este «id» de Jesús, están presentes los escenarios y los desafíos siempre nuevos de la misión evangelizadora de la Iglesia, y todos somos llamados a esta nueva «salida» misionera. Cada cristiano y cada comunidad discernirá cuál es el camino que el Señor le pide, pero todos somos invitados a aceptar este llamado: salir de la propia comodidad y atreverse a llegar a todas las periferias que necesitan la luz del Evangelio“. (Evangelii Gaudium, Papa Francisco).



Oración: Orando con María

Que difícil resulta en mi vida diaria tantas veces entender las palabras de María y comprender la entrega de amor a Dios y al mundo que encierran. Ésta humilde frase fue tu primera oración, María, que cambió el rumbo de la historia del hombre; y con estas sencillas palabras, presentaste toda tu vida a Dios, como una hoja en blanco, para que Dios escriba sobre ella lo que quiera y como quiera.

“He aquí la esclava del Señor, hágase en mí según tu palabra”(Lc. 1, 38).



Oración: Parábola de los talentos

Seguimos orando con las parábolas que Jesús nos relata en el evangelio. Mediante las parábolas, Jesús nos habla con un lenguaje cercano, que nos ayuda a ponernos en el lugar de los personajes, y de esta manera, poder entender y sentir mejor lo que nos quiere transmitir. Con la parábola de los talentos, Jesús intenta explicar cómo es nuestro padre Dios, y cómo puede ser nuestra respuesta a su invitación a participar de su Reino.

«Un hombre, al irse de viaje, llamó a sus empleados y los dejó encargados de sus bienes: a uno le dejó cinco talentos de plata, a otro dos, a otro uno, a cada cual según su capacidad; luego se marchó.
El que recibió cinco talentos fue en seguida a negociar con ellos y ganó otros cinco. El que recibió dos hizo lo mismo y ganó otros dos. En cambio, el que recibió uno hizo un hoyo en la tierra y escondió el dinero de su señor. (Mt. 25, 14-18)


Oración: Mirar para reconocerte

Estamos en tiempo de pascua, tiempo de resurrección, de buscar a Jesús resucitado. Pero a veces ante las noticias del mundo, de violencia, de tragedia, de guerra, parece que nos es muy difícil. Hoy queremos tener presentes a las personas que se ven obligadas a migrar y que fallecen en su intento de buscar un futuro mejor.


“Quédate con nosotros, que se hace tarde y el día va de caída. Entró para quedarse con ellos;  y, mientras estaba con ellos a la mesa, tomó el pan, lo bendijo, lo partió y se lo dio. Entonces se les abrieron los ojos y lo reconocieron”  Lc. 24, 29-31.

Oración: Haced esto en memoria mía

Nos acercamos en esta oración al Padre valiéndonos de uno de sus regalos; pues la Eucaristía es el sacramento culmen de la iniciación cristiana; y quizás también el más importante, pues en él recibimos al mismo Jesús. Por ello, rezamos con un sentimiento de agradecimiento y también con un horizonte de compromiso.


Y tomando la copa, dio gracias y dijo: ---Tomad esto y repartidlo entre vosotros. Tomando pan, dio gracias, lo partió y se lo dio diciendo: ---Esto es mi cuerpo, que se entrega por vosotros. Haced esto en memoria mía. Igualmente tomó la copa después de cenar y dijo: ---Ésta es la copa de la nueva alianza, sellada con mi sangre, que se derrama por vosotros. (Lc. 22, 17, 19-20).

Oración: El tesoro encontrado

Una y otra vez leemos parábolas de Jesús y aunque creemos ya entender lo que dicen, nunca dejan de aparecer nuevos matices que nos hacen poder rezar de una manera nueva. Nos acercamos a las parábolas del tesoro escondido y la perla preciosa encontrada que nos hablan de nuestra manera de encontrarnos -y sorprendernos- con Dios.
El Reino de los cielos es semejante a un tesoro escondido en el campo, que, al encontrarlo un hombre, lo escondió, y, por su alegría, va y vende todo cuanto tiene y compra aquel campo.  (Mt 13,44).