Oración: Creo en Dios Creador

Dios creador es la primera imagen que utiliza la Biblia para contarnos quien es Dios. Probablemente es también uno de los primeros relatos que aprendimos sobre Dios siendo niños. Y es que, casi sin darnos cuenta, en ese relato podemos encontrar el sentido de lo que somos. Encontramos a un Dios que es origen de todo lo que existe, y cuya única motivación es amar. Conocer un Dios así, que me ha creado desde la más absoluta gratuidad, a nadie puede dejar indiferente. El origen de mi ser está en ese amor primero de Dios que desde siempre ha conocido mi nombre y que ha puesto delante de mí toda su creación para que disfrute y participe de ella.

¡Aleluya!
¡Alabad al Señor desde los cielos, alabadlo en las alturas!
¡Alabadlo, todos sus ángeles, alabadlo todos sus ejércitos!
¡Alabadlo, sol y luna, alabadlo, estrellas lucientes!
¡Alabadlo, cielos altísimos, y aguas que estáis sobre los cielos!
Que todos alaben el nombre del Señor,
porque él lo ordenó y fueron creados,
él los sometió para siempre jamás a una ley inalterable
¡Alabad al Señor desde la tierra,
monstruos marinos y todos los océanos,
fuego, granizo, nieve y nubes,
viento impetuoso que ejecuta sus órdenes,
montañas y todas las colinas,
árboles frutales, cedros todos,
bestias salvajes y todos los ganados,
reptiles y pájaros que vuelan,
reyes del mundo y pueblos todos,
príncipes y todos los jefes de la tierra,
los jóvenes y también las doncellas,
los viejos junto con los niños!
¡Alaben todos el nombre del Señor,
Porque sólo su nombre es sublime,
su majestad se alza sobre los cielos y la tierra!
Él ha hecho fuerte a su pueblo.
Él es el orgullo de todos sus fieles,
de Israel, su pueblo entrañable. ¡Aleluya!
(Salmo 148)




Descargar Oración: Creo en Dios Creador

«AnteriorIndice Siguiente»

Los auriculares más importantes del mundo

Aquí dejo un vídeo precioso. Es mudo, como la oración. En él se trata de un padre (Dios) y la comunicación que tiene con su hija (nosotros). En nuestra relación con Dios pueden surgir distintos tipos de incomunicaciones:
  • Creer que rezar es una comunicación unidireccional: nosotros tenemos sólo un micrófono (emitimos peticiones) pero no auriculares (respuesta)... quizá Dios nos escuche, pero no nos responde.
  • Preferir hacernos los sordos, no descolgar el teléfono, vivir de espaldas a Dios, no vaya a ser que hable... Esta postura es la más cómoda, porque dios sería aquí "algo" del que me desconecto fácilmente, en vez de "Alguien" a quien vincularme.
  • Creer que no existen los auriculares y/o que no existe Dios. Nadie nunca les ha mostrado al Dios vivo. O no les han enseñado a hablar con él y por eso creen que simplemente no se puede. Es el "dios desconocido" de la Antigua Grecia ante el que sólo se puede callar sin esperar respuesta.
Pero no, lo fascinante es que Dios está vivo, él es "Alguien" y quiere comunicarse personalmente contigo. Eres su hijo y no te va a abandonar en el silencio del vacío. Como se muestra en el vídeo, Él es el Padre bueno que estará siempre esperando a que volvamos, incansablemente, irracionalmente, inmerecidamente. Y construirá cada mañana mil tipos de audífonos, a través de cientos de personas. (Quiero pensar que nuestro taller es uno de esos auriculares mágicos; no el único, pero sí uno de ellos)
Él es, en definitiva, el más interesado en hablar contigo... ¿nunca lo habías visto de este modo?

video

Adviento: ad ventus

La palabra "adviento" proviene de las latinas "ad ventus", que significa, literalmente "hacia la venida" (de Jesús). Por tanto  Adviento es el tiempo en el que nos preparamos para lo que está por llegar, por acontecer, por nacer, por irrumpir en nuestra historia. Si esto fuera una clase de Lengua diríamos que el objeto directo de todas estas frases es Jesús. Él es el objeto central de todas nuestras esperanzas, anhelos, ilusiones, carencias y vacíos...

Pero para que esto suceda tenemos que estar dispuestos a abrirle la puerta de nuestro corazón a Jesús, y esto no es tan común. Solemos tener resistencias, miedos, excusas, porque en el fondo sabemos que, si le abrimos nuestro corazón de par en par, puede que cambien muchas cosas en nuestra vida. Y esto nos asusta, aunque en el fondo deseemos salir de nuestra gris y mediocre existencia sin Dios.

"Mira, yo estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él, y cenaré con él, y él conmigo" [Ap 3,20] ¡Atrévete a abrirle tu vida a Jesús, atrévete a ser tú mismo (que es lo que él quiere de ti)! Sólo abriendo la puerta verás que, al otro lado, hay Alguien que te espera desde siempre.

Si el Amor te escogiera y se dignara
llegar hasta tu puerta y ser tu huésped
¡Cuidado con abrirle e invitarle,
si quieres ser feliz como eras antes!

Pues no entra solo: tras él vienen
los ángeles de la niebla. Tu huésped solitario
sueña con los fracasados y los desposeídos,
con los tristes y con el dolor infinito de la vida.

Despertará en ti deseos que nunca podrás olvidar,
te mostrará estrellas que nunca viste antes;
te hará compartir, en adelante
el peso de su tristeza divina sobre el mundo.

¡Listo fuiste al no abrirle! y, sin embargo,
¡qué pobre, si lo echaste de un portazo!
(S.R. Lysaght)

Oración: San Pablo, testigo de Cristo

En esta oración podrás acompañar a San Pablo en su proceso vital de fe. Contemplando su conversión, escuchando cómo proclama su fe en Cristo e invitándote a ti a ser testigo del amor que Dios te tiene.

San Pablo recorrió kilómetros y kilómetros predicando a Jesús Resucitado, creando comunidades, animando a otros cristianos a ser fieles a la fe que habían recibido. Hoy vamos a asomarnos al modo de vivir su fe y a preguntarnos qué le puede decir hoy a nuestra vida.  


En consecuencia, un favor os pido: Que viváis a la altura del llamamiento que habéis recibido; sed de lo más humilde y sencillo, sed pacientes y conllevaos unos a otros, con amor. Esforzaos por mantener la unidad que crea el Espíritu, estrechándola con la paz. Hay un solo cuerpo y un solo Espíritu, como una es también la esperanza que os abrió su llamamiento; un Señor, una fe, un bautismo, un Dios y Padre de todos, que está sobre todos, entre todos y en todos”. (Efesios 4, 1–6)



Descargar Oración: San Pablo, testigo de Cristo

«AnteriorIndice Siguiente»

Oración: Escuchar y acompañar

Hace tan solo unos años se consideraba a la Soledad como la enfermedad del siglo XX, ahora con la crisis económica parece que nos hemos olvidado de ellos, pero estamos rodeados de gente sola. Lo primero que nos viene a la cabeza son las residencias de ancianos o los hospitales. Pero no solo en estos sitios y en estas situaciones concretas. También están a nuestro alrededor, en nuestros quehaceres diarios, en nuestros trabajos o quizás en el mismo bloque en el que vivimos. Hay muchas personas rodeadas de gente que no están solas pero sí se sienten solas. Quizá viven envueltas en preguntas sobre sus vidas o sobre su sentido. Sin posibilidad de compartirlo con nadie, sin nadie en quien apoyarse en los momentos de dificultad o de duda. Esas personas "invisibles" para la mayor parte de nosotros no lo son para Dios. El nos invita a encontrarlos entre la multitud y escucharles y acompañarles.

El Espíritu del Señor está sobre mí, porque El me ha ungido para que de la Buena Noticia a los pobres; me ha enviado a anunciar la libertad a los cautivos y la vista a los ciegos, para poner en libertad a los oprimidos, para proclamar el año de gracia del Señor



Descargar Oración: Escuchar y acompañar

«AnteriorIndice Siguiente»


Ecos del taller

Saboreando todavía los ecos de la pasada tanda en Jesuitas (Valladolid), vamos a ir dejando en el blog algunos testimonios, frases y comentarios de los participantes de esta última edición. Nada mejor para explicar a otros qué es el TdeO que dar la voz a quienes han pasado por la experiencia. Ahí va la primera:


Hola, os escribo esto pero no como testimonio, ni nada parecido, porque lo mío no es escribir. Os estoy muy  agradecida , pero mucho más a El. Llevo toda la vida queriendo hacer algo así: aprender a buscarle, a sentirle y lo más importante a escucharle; me habéis enseñado a no orar con imperativos, que es como acostumbro a hacer, siempre con un "dame, escuchamé, pidemé....

Tengo una alegría dentro que no sé explicar: estoy como cuando te enamoras de alguien y sólo quieres que quedar con él. Nunca había dejado que Jesús tomara la iniciativa y dejarle estar conmigo en silencio y no sabéis  la paz que Él me da.

Sé que me falta mucho camino, estoy en Kinder y todavía lo que me queda para acabar la carrera, pero ahora no lo hago por obligación o rutina sino porque me apetece y mucho.

Muchas gracias y perdonad que no me sepa expresar mejor. Un abrazo, BG

Oración: Creo en Dios Padre

Comenzamos con esta oración un recorrido por algunos de las verdades de nuestra fe que proclamamos en el Credo. A lo largo del año iremos ofreciendo algunas oraciones para que nos ayuden a interiorizarlas y rezar sobre ellas. Aquí tenéis la primera: Creo en Dios Padre...

Nos suele pasar que cuando tenemos la experiencia profunda de haber encontrado a Dios en nuestra vida o de asomarnos a su misterio, nunca tenemos palabras suficientes para explicar lo que vivimos o sentimos. Para hablar a otros de nuestra experiencia buscamos imágenes o comparaciones que nunca abarcan todo lo que queremos contar. Seguro que algo parecido le pasó a Jesús cuando quiso hablarles a sus discípulos de su relación con Dios para que le pudieran entender. Y en ese empeño de que conociéramos mejor a Dios y su Reino nos enseñó esa forma tan sencilla y comprensible para nosotros de relacionarnos con El: “Padre nuestro”.

Pedid y os darán, buscad y encontraréis, llamad y os abrirán, pues quien pide recibe, quien busca encuentra, a quien llama se le abre. ¿Quién de vosotros, si su hijo le pide pan, le da una piedra? ¿O si le pide pescado, le da una culebra? Pues si vosotros, con lo malos que sois, sabéis dar cosas buenas a vuestros hijos, ¡cuánto más dará vuestro Padre del cielo cosas buenas a los que se las pidan! (Mt 7, 7-11)

Descargar Oración: Creo en Dios Padre

«AnteriorIndice Siguiente»

Taller de Oración en jesuitas, un pequeño-gran comienzo

Este fin de semana un grupo de 25 personas hemos compartido el Taller de Oración organizado por CVX y que se ha celebrado en la Residencia de los Jesuitas de Ruiz Hernández.
Los asistentes, pertenecientes a diferentes movimientos y parroquias, han disfrutado sobre todo de un tiempo privilegiado de encuentro con Dios y de la posibilidad de hacer un alto en su día a día para profundizar en su vida de oración. Dos son los sentimientos que predominan al finalizar el taller. El primero de gratitud porque Dios se ha hecho presente en nuestra oración con una palabra concreta para cada uno. El segundo el deseo de seguir profundizando y creciendo en nuestra vida de oración. Que este Taller sea sólo el principio de algo que podamos llevar a nuestra vida cotidiana. Un pequeño primer paso para retomar más centrados en Dios nuestra vida de oración y nuestros múltiples compromisos.
         Ha sido mucho lo vivido y compartido en tan sólo día y medio: las oraciones, las puestas en común, las charlas, los tiempos de descanso… Hemos podido profundizar en qué es eso de hacer oración, de hablar con Dios. Hemos aprendido a disfrutar del silencio. Hemos conocido métodos nuevos de hacer oración.        Hemos aprendido lo que nos ayuda y lo que nos dificulta nuestra oración. Hemos puesto nombre a sentimientos y experiencias que ya vivíamos. Y sobre todo hemos podido adentrarnos en nosotros mismos para encontrarnos allí con Dios que ya nos estaba esperando.
         Todos los miedos iniciales -“esto no es para mí”, “yo no voy a saber”, “¿cómo se puede hacer un taller sobre algo tan personal como la oración?”, "¿es que hay más de una forma de hacer oración?" - quedaron atrás, y ya sólo queda en nosotros el poso de tanto como hemos recibido en estos días de Dios y de aquellos con los que hemos compartido la experiencia. "
          Por último desde CVX queremos también agradecer el apoyo que los jesuitas nos han brindado ofreciéndonos su casa, espacios de oración y la posibilidad de ofrecer este Taller como parte de las actividades de la Residencia Fe y Desarrollo.

¡Próxima tanda en noviembre!

Queridos seguidores del blog: por fin tenemos las fechas de la próxima tanda del TdeO: será el fin de semana del 5-6 de noviembre, en la residencia de los Jesuitas en Valladolid, c/ Ruiz Hernández 10. Comenzaremos el sábado a las 10 h. y terminaremos el domingo a las 14 h.
Esta tanda es de régimen abierto, es decir, que las comidas, cenas y alojamiento NO están incluidas en el curso; cada uno podrá irse a su casa al mediodía y por la noche. Para los que no vivan en Valladolid, podemos buscar alternativas a los interesado, ya personalmente escribiéndonos por correo: taller.oracion.valladolid@gmail.com  Es claramente la opción más económica, ya que sólo cuesta 10 € en total, e incluye todos los materiales que os vamos a entregar (que valen más).  En este tríptico está la información completa.

También está prevista otra tanda, en el Centro de Espiritualidad Diocesano, de régimen interno, es decir, con alojamiento y comidas. El precio de ésta será mayor por ello, y las fechas no podemos fijarlas aún, pero será en Cuaresma de 2012.

Anímate a inscribirte en la tanda de noviembre, que es la más asequible para todos y antes de que el curso se vaya complicando de tareas y ruidos... Ya sabes, "take your time" Ten la seguridad de que ya la estamos preparando con todo el cariño del mundo. ¡Te esperamos!

Oración: Seréis mis testigos

Aquel que experimenta una alegría profunda en su vida está deseando contarle a otros lo que le pasa. No podemos callar las buenas noticias y damos botes de alegría en nuestro interior hasta que podemos contárselo a nuestros amigos, familiares, conocidos... Cuando Jesús y el evangelio se convierten en fuente de alegría en nuestra vida, en aquello que nos da sentido, también ardemos en deseos de contárselo a otros. Toda nuestra vida se puede convertir en anuncio de una manera diferente de estar en el mundo. Aquel al que amamos se vuelve el centro de todo y le da sentido a todo. Deseamos que todos puedan conocer al Jesús que nosotros hemos conocido. Que compartan con nosotros nuestra alegría. Que se sumen a nosotros en el trabajo por el Reino.

“Lo que existía desde el principio, lo que hemos oído, lo que hemos visto con nuestros ojos, lo que hemos contemplado y han palpado nuestras manos, es lo que os anunciamos: la palabra de vida. La vida se manifestó: la vimos, damos testimonio y os anunciamos la vida eterna que estaba junto al Padre y se nos manifestó.”(1Jn 1, 1-2)

Descargar Oración: Seréis mis testigos
«AnteriorIndice Siguiente»