Oración: Te doy gracias Señor, en todo lo mío intervienes


¡Cuántas situaciones vivimos cada día por las que podemos decir: GRACIAS, DIOS! Nuestra condición humana se inclina con frecuencia a la queja, a la crítica, a ver el lado más negro de la realidad. Hoy queremos traer a tu presencia todo aquello por lo que podemos estar y ser agradecidos, todo aquello que tú Señor nos ofreces por ser tus hijos, para que nuestra vida sea más plena. Gracias porque hoy nos podemos reunir a rezar juntos aquí y expresar nuestra Fe con libertad con ayuda del Salmo 136


Te doy gracias, Señor, 
porque eres bueno,
porque es constante y eterno 
tu amor conmigo.
Te doy gracias, Señor, 
Dios de todo,
porque en todo lo mío 
Tú intervienes,
porque es constante y eterno 
tu amor conmigo.
(Sal. 136).



«AnteriorÍndice Siguiente»

Oración: Dios-con-nosotros


No faltan en nuestros días anuncios que nos hablan de la Navidad, las calles se adornan con luces y bonitos escaparates, y parecen no faltar motivos para festejar o para mostrarnos alegres. Suenan villancicos, atracciones para niños, espectáculos para jóvenes y adultos. La Navidad está en la calle y eso es siempre motivo de alegría.

También es motivo de alegría orar desde la Navidad. Profundizar en el misterio de la encarnación de Dios como parte del plan de Dios para el mundo y para cada uno de nosotros. Dios nace para cada uno desde la fragilidad, siendo esperanza y yendo a lo esencial. Es Dios-con-nosotros.


Estando ellos allí, le llegó la hora del parto y dio a luz a su hijo primogénito. Lo envolvió en pañales y lo acostó en un pesebre, porque no habían encontrado sitio en la posada. (Lc. 2, 6-7).



«AnteriorÍndice Siguiente»

Inmaculada Concepción


En María encontramos un sincero referente para nuestra fe. María es para nosotros un modelo de encarnación. Un camino que nos habla de ir tejiendo y haciendo realidad la voluntad de Dios en nuestra vida. “Hágase” es la respuesta sincera, profunda y comprometida de María ante el plan de Dios.

Y ese “Hágase” se concreta en María en algo más que una palabra pronunciada en un momento preciso de su vida; sino en una serie de valores, actitudes, virtudes que practicó a lo largo de su vida.


En aquel tiempo, el ángel Gabriel fue enviado por Dios a una ciudad de Galilea llamada Nazaret, a una virgen desposada con un hombre llamado José, de la estirpe de David; la virgen se llamaba María.
El ángel, entrando en su presencia, dijo: «Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo.»
Ella se turbó ante estas palabras y se preguntaba qué saludo era aquél.
El ángel le dijo: «No temas, María, porque has encontrado gracia ante Dios. Concebirás en tu vientre y darás a luz un hijo, y le pondrás por nombre Jesús. Será grande, se llamará Hijo del Altísimo, el Señor Dios le dará el trono de David, su padre, reinará sobre la casa de Jacob para siempre, y su reino no tendrá fin.»
Y María dijo al ángel: «¿Cómo será eso, pues no conozco a varón?»
El ángel le contestó: «El Espíritu Santo vendrá sobre ti, y la fuerza del Altísimo te cubrirá con su sombra; por eso el Santo que va a nacer se llamará Hijo de Dios. Ahí tienes a tu pariente Isabel, que, a pesar de su vejez, ha concebido un hijo, y ya está de seis meses la que llamaban estéril, porque para Dios nada hay imposible.»
María contestó: «Aquí está la esclava del Señor; hágase en mí según tu palabra.»
Y la dejó el ángel. (Lc. 1, 26-38).

En este día de la Inmaculada Concepción de María rezamos cantando con el Ave María.



Oración: Llamados y convocados


Jesús nos ama de una manera profunda, sin límites. Tal y como dice el Papa Francisco: Jesús nos sigue preguntando, ¿quieres ser mi discípulo?, ¿quieres ser mi amigo?, ¿quieres ser testigo del Evangelio?
Rezamos con las llamadas que Dios nos va haciendo a lo largo de nuestra vida. Una llamada por mi nombre y a servirle en comunidad.


Mientras caminaba junto al lago de Galilea, vio a dos hermanos: Simón, llamado Pedro, y Andrés, su hermano que estaban echando una red al lago, pues eran pescadores.
Les dijo:
Veníos conmigo y os haré pescadores de hombres.
De inmediato dejando las redes le siguieron.
Un trecho más adelante vio a otros dos hermanos: Santiago de Zebedeo y Juan, su hermano. en la barca con su padre Zebedeo, arreglando las redes. Los llamó. y ellos inmediatamente, dejando a la barca y a su padre, le siguieron. (Mt. 4, 18-22).




«AnteriorÍndice Siguiente»

Oración: Juan Bautista, una voz que grita en el desierto


En medio de la historia de salvación del pueblo de Israel irrumpe la figura de Juan Bautista. Todo un regalo de Dios, ya que prepara y anticipa la redención de su pueblo. Al igual que en su época, en la nuestra; su vida, su vocación, sus palabras, su muerte, también nos hablan de cómo Dios actúa a través de nosotros, pudiendo llegar a ser instrumentos de liberación.


Una voz grita: En el desierto preparad un camino al Señor; allanad en la estepa una calzada para nuestro Dios; (Is. 40, 3). 




Oración: Hijos, hijos, hijos... Abba Padre


Una madre, un padre, da todo por sus hijos. Es habitual escuchar que algún padre daría la vida por sus hijos. Y hasta que no se es padre o madre, muchas veces es muy difícil hacerse consciente del alcance de esas palabras, de hasta donde alcanza ese amor, en la alegría, el sufrimiento, el dolor, la felicidad, la angustia, la desobediencia...
Como hijos de Dios, oramos para que podamos conocer y amar mejor a nuestro Padre. Abbá Padre.


Antes de formarte en el vientre te escogí; antes de salir del seno materno te consagré y te nombré profeta de las naciones. Jr. 1, 5.




Taller de Oración en Valladolid

Desde la Comunidad CVX de Valladolid, ofrecemos otro año más la posibilidad de crecer y profundizar en la oración mediante el Taller de Oración.

Consiste en una experiencia eminentemente práctica que favorece el encuentro personal con Dios, por medio de los métodos de oración sugeridos en los Ejercicios de san Ignacio. Consiste en hablar cara a cara con Jesús, aprender a mirarle a los ojos, descubrirle en el silencio de tu interior. Propiciar, en resumen, una relación directa y profunda con el Señor, una amistad personal y duradera.

Tendrá lugar el próximo fin de semana del 12 y 13 de noviembre de 2016 en la residencia de los jesuitas en la C/. Ruiz Hernández, 10 de Valladolid.

Está dirigido a cualquier persona que desee descubrir por primera vez algunos métodos de oración personal. No es necesario tener experiencia previa de oración. También es muy útil para quien quiera mejorar la experiencia de oración que ya tenga.

Para recibir información o realizar la inscripción, puede ponerse en contacto mediante el correo: taller.oracion.valladolid@gmail.com